En Redo Electoral Por @AntonioMarvel
¿Son las plataformas electorales?
Tarea de lectura para todos los que se quejan de la falta de propuestas.

¿Son las plataformas electorales?

El abismo entre ciudadanos y partidos es tal que a nadie le interesa leer las plataformas electorales.

Todos los días escucho un reclamo generalizado ante la falta de propuestas en las campañas políticas. Me lo dicen en la calle, en el trabajo y en las redes sociales: “ahora sí está cañón, no hay ni a cuál irle”. Podemos tomar esa premisa por verdadera e imaginar que no hay una sola propuesta, que las campañas son una gran coreografía desprovista de contenido, en cierto modo no se equivocan quienes así lo plantean porque, en los hechos, esos tinglados son las campañas políticas.

En contraste a ese reclamo generalizado nunca escucho, por ejemplo, una discusión ante el exceso de propuestas de los partidos políticos en los procesos electorales. Sería bastante más productivo pensar que existen tantas propuestas y tan parecidas que debatir acerca de reducir el número y ampliar la calidad podría ser buena idea. El sistema político mexicano es presidencial y multipartidista, sin embargo, ante las barreras impuestas para la formación de nuevos partidos políticos, efectivamente se consideran tres opciones principales que son “partidos clientelares”, es decir que van dirigidos a las masas y responden a todos los sectores de la población. Además de éstos, tenemos los “partidos de nicho” que se acotan a agendas particulares. Lo anterior da como resultado un mar de propuestas.

Me puse a leer las plataformas electorales que presentaron los partidos que contienden en esta elección y es abrumadora la cantidad de líneas de trabajo, estrategias, acciones, “ejes temáticos”, diagnósticos y demás. Debo decir que muchas de ellas se parecen, identifican problemas similares en el empleo, el acceso a la justicia, competitividad, etc. Solamente la plataforma presentada por las izquierdas tiene 511 puntos, la del PRI tiene 7 capítulos muy amplios con sub capítulos, la del PAN tiene 7 ejes temáticos robustos y el PANAL presenta un texto de 68 cuartillas articulado en 3 distintos diagnósticos. Propuestas no faltan de parte de los candidatos/partidos.

¿Entonces? Entonces nos damos cuenta que el abismo entre ciudadanos y partidos es tal que a nadie le interesa leer estos documentos que en una elección democrática no sólo son de interés público sino fundamentales para decidir por quién votar.

El mito de la “falta de propuestas” es el efecto de una ley electoral que les impide a los candidatos contrastar sus planteamientos.

La lectura es curiosa, el PRI ha contagiado prácticamente a todas las plataformas con la palabreja “Estado eficaz”, en términos de la RAE eficacia es la “capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera” y quizá la definición me da un poco de miedo porque no se toma en cuenta los medios con los que se conseguirá lo que se desea. Quizá “Estado eficiente” sería una buena alternativa, el diccionario define eficiencia como la “capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un efecto determinado.”

Otra curiosidad es que el PAN inaugure su propuesta con un tratado sobre la libertad, una libertad bastante conservadora, o que la plataforma del PRD para esta elección sea muy crítica con la alternancia. Lo que sí podemos intuir al leer estas propuestas es el tipo de país que imaginan los partidos: El PRI imagina la restauración del sistema previo a 1997, el PAN trae de regreso la palabra prosperidad, el PRD imagina una refundación de la República y el PANAL habla de progreso incluyente.

Los invito a leer las plataformas políticas que han presentado los partidos, quizá sea una buena idea comenzar por ahí antes de quejarnos del mito de la “falta de propuestas” que más bien es el efecto de una ley electoral que les impide a los candidatos contrastar sus planteamientos.

Aquí la liga del IFE para que descarguen los documentos. En las próximas entregas iré revisando propuestas concretas que me encontré en las plataformas para que las conversemos juntos.